Juegos y disfraces en el aula
Siempre me he imaginado que yo cuando sea profesor de la ESO les llevaría a mis alumnos múltiples juegos. Sobre todo porque no hace mucho fui yo también alumno adolescente y me aborrecía estar sentado tantas horas al día escuchando el monólogo del profesor de turno. Además, yo no era muy exigente; con que nos moviésemos mínimamente ya me valía (por ejemplo cambiarnos de silla o modificar la organización del aula para ponernos en grupos). Por ello, quiero implementar estas prácticas en mis clases. Me gustaría prepararles juegos competitivos y colaborativos para que los chicos y chicas formen relaciones nuevas con sus compañeros, se fomente la conversación y sobre todo se motive al alumnado a participar y aprender. Además, (y siempre que el centro educativo me lo permita) me gustaría sacar a los alumnos del aula. Incluso una clase de pura teoría se antoja apasionante cuando nos movemos al patio, a los jardines o al comedor. Por último, otra tontería que siempre he tenido en la...